viernes, 28 de abril de 2017

¿Escuela, para qué?




La escuela actual no se encuentra a la altura de lo que muchas familias mexicanas buscan y por ello se aventuran a encontrar opciones para que los niños puedan continuar con sus estudios. Si te interesa el tema te invito a leer mi colaboración en TodoMepasa.com



jueves, 27 de abril de 2017

¿Qué es la educación para jóvenes y adultos?



Muchas personas desconocen que la educación para adultos existe. También ignoran que esta modalidad educativa comienza desde los 10 años. Si te interesa el tema, te invito a leer mi colaboración en TodoMePasa.

sábado, 25 de marzo de 2017

Acosos. La voz sexy de la radio. Pte 5



Gabriela Vives es periodista, escritora, productora audiovisual, locutora, consultora de imagen pública y media training de acuerdo con su perfil en Twitter. Llevo un par de años escuchando sus participaciones en el programa radiofónico Charros vs Gánsters que se transmite de lunes a viernes por MVS Radio. No hace mucho la comencé a seguir en esa red social pero hasta hace unos días me atreví a interactuar con ella después de un tuit que repliqué:

“Lo confieso: Me enferma que gente extraña me quiera hacer platica en la calle... peor si se les ocurre hacer preguntas personales. #Grinch” @AGabrielaVives - 24 de marzo

Cometí la tontería de publicar: “Se acaba de derrumbar mi admiración por ella”, y casi de inmediato me respondió: “¿Por? La verdad sí es bien incómodo ir a comprar a una tienda o a tomar algo y que no falte el cuate que quiera ponerse a ligar.”

Me detuve un poco y pensé. Le hice saber que soy de esos que buscan la charla a la menor provocación. Hablo hasta con el perro, escribí. Enseguida, Gabriela me confió a través de varios tuits lo que ha tenido que padecer con los acosadores ya sea en la fila del Oxxo o en el supermercado. Desde sujetos que se tropiezan accidentalmente detrás de ella hasta los avezados que se atreven a seguirla. Las propuestas que le hacen van desde invitaciones para acompañar a alguien a su casa hasta una donde la quisieron lanzar como modelo.

Durante algunos minutos compartimos tuits relacionados con el acoso. Bromeé respecto a mi apariencia física y ella propuso invitarme a espantarle a los acosadores. Me arrepentí de mi publicación y sin ahondar más en el asunto reafirmé mi admiración por la voz más sexy de la radio. Con ese comentario pusimos fin al tema y a partir de ahí hemos tuiteado acerca de la sequía ganadora del Cruz Azul y la salud José José.

Antes de dormir repensé la situación: el acoso hacia las mujeres lejos de detenerse parece vivir un auge. Sus diversas formas se aferran a conductas que los varones insistimos en hacer ver como normales. ¿Normales? Claro que no, cuando menos eso es lo que opinan muchas mujeres. Sin embargo la educación de nuestra sociedad todavía valida muchas de esas acciones que tendrían que erradicarse. Pero, ¿cómo hacerlo? ¿Cómo enfrentar este problema? ¿Los varones quieren entrarle desde ahora o tendrán que pasar varias generaciones para lograrlo?

Tengo mucho que escribir acerca de lo ocurrido en esta semana.

viernes, 24 de marzo de 2017

Acosos. Bullying y acoso. Pte 4



“Si por las mañanas me veo al espejo y me digo gordo y guapo, ¿me estoy buleando y acosando?” La pregunta me surge mientras me pongo la ropa frente al espejo. Mi obesidad será tratada en alguna entrega posterior, lo prometo. Me resulta complejo sustraerme a lo ocurrido en los días anteriores aunque esta mañana mis pensamientos tienden al humor. Reparo en que el asunto no puede ser gracioso cuando el acoso parece multiplicarse cotidianamente. Decido colocar mi pregunta en Facebook como un ejercicio que de antemano sé, no encontrará respuestas serias.

Casi de inmediato Sara(1), una mujer interesada en temas de violencia de género, responde: “depende el gesto y el tono que uses”. Ivonne(2), una pedagoga cuya misión personal consiste en formarse y educar en temas de equidad, la secunda: “si diste tu consentimiento no es ninguno.” Vale acotar que ambas son estudiosas del derecho y aunque no temen bromear al respecto siempre se toman un momento para mover a la reflexión. Sus respuestas me sitúan en la cordura y decido compartir con ellas lo ocurrido en los días pasados. Mientras releo sus réplicas caigo en la cuenta de cómo la sociedad nos ha educado en ese dinámica volviendo el acoso algo normal. Creo que la mayoría de las hombres hemos caído en conductas acosadoras sin tener plena conciencia que lo que hacemos no corresponde con la normalidad de una sociedad que busca eliminar muchos tipos de violencia entre ellas la de género. Habrá mujeres que repliquen esta aseveración afirmando que sabemos a la perfección que lo que hacemos no es normal.

Días antes, Karla(3), otra amiga estudiosa de la violencia de género y el feminismo, me compartió algunas apreciaciones con respecto al “caso Plaqueta”. A continuación enlisto algunos de sus comentarios:

  1. Ya no es (ni nunca ha sido) cool/chido/bonito/políticamente correcto molestar/chulear/lanzar piropos a las mujeres. Dar tu opinión/asombro cuando nadie te pregunta, no está bien.
  2. Esta supuesta "admiración por la belleza" e incluso, la asignación de lo que es bello o no, pasa por una relación de poder. Quien designa lo que es bello se instala en lo "alto" de la escala.
  3. La mujer como la representación máxima de la bella, una denominación propia de nuestras sociedades modernas, es otro adorno más a la armadura que se les pone a las mujeres como "seres para otros". "Que sean bellas, porque inteligentes no pueden ser..."
  4. Se legisla para "abolir" estas prácticas de machismo... Pero no se gana nada, porque ya lo han dicho varios especialistas en las ciencias sociales: nada pasa si se da en individual. Lo fuerte sucede en colectivo, a nivel social.
  5. Por eso "choca" el caso de la denuncia.
  6. Y es "legal" (se refiere a la denuncia) porque es un derecho defenderte con "las leyes".
  7. Pero como diría Lipovestky, las relaciones humanas no pueden estar reguladas a cada paso por leyes.
  8. Es odioso porque se ha tenido que recurrir hasta el marco legal para defenderse. Pero no hay solución al conflicto.
  9. Pienso con Lipovestky que es necesario el empoderamiento de las personas para marcar límites, para decir lo que no les gusta, para no dejarse sin tener que llegar hasta los tribunales. Así se crece, se suma a la conciencia del sí. Además, que se deja de ser víctima, para ser agente. "Porque puedo" decido decir “no me parece que me molestes.”
  10. Lo ideal sería que los varones también aplicarán el "calladito me veo más bonito" y que las mujeres irrumpieran en los espacios públicos con mayor seguridad.

Las palabras de Karla siempre son luz cuando me siento confundido en temas de equidad de género. De alguna manera ella me ha enseñado más que todos los cursos juntos a los que me han enviado para capacitarme en relación a este tema.

1. Sara Ayala Juárez.
2. Ivonne Martinez.

3. Karla Santamaría.